Have something to say?
Join LinkedIn for free to participate in the conversation. When you join, you can comment and post your own discussions.
Cuando se habla de una lectura y escritura para la inclusión social, ¿qué se entiende por inclusión social? opine
Have something to say?
Join LinkedIn for free to participate in the conversation. When you join, you can comment and post your own discussions.
Martha Lucía S., Amparo V. like this
You, Martha Lucía S., Amparo V. like this
19 comments
Martha Lucía
Martha Lucía S. • La lectura y la escritura en la educación superior en algunos casos excluye a los estudiantes, porque, nosotros los docentes no les acompañamos en tan difícil proceso, solo nos quejamos de las dificultades que ellos enfrentan.
Yaneth
Yaneth L. • Yo enseño lectura y escritura y para mí, la Inclusión social debería entenderse como la posibilidad real y equitativa de ejercer derechos y deberes sin importar el grupo al que se pertenezca. En este sentido, asumo (y enseño) lectura y escritura como el desarrollo de prácticas con "vida" social y cultural y que permitan una posibilidad de participación a todos.
Ricardo S.
Ricardo S. P. • Estoy en gran parte de acuerdo con el comentario que se muestra. Quisiera agregar que, a mi modesto entender, la experiencia de conocer (puede llamarse aprender cuando es intencionada en esa medida) tiene para el que conoce, ya sea en la lectura u otras formas de conocer, una importante ligazón con las experiencias previas. Así, me parece dificil que cuando se intenta provocar aprendizajes de la lectura en quienes la experiencia de la temática que debe aprenderse leyendo es mínima, o al menos reducida, sin la intervención de quien más conoce (pueden ser los docentes u otros estudiantes más experimentados) este aprendizaje ocurra. Es imprescindible, entonces, el acompañamiento de quien sabe, para que pueda apoyar al que conoce a través de la lectura.
La experiencia de conocer, tiene que ver con la capacidad que tengamos de reconocer lo que debe ser aprendido de la manera correcta como debe ser conocido. En este sentido, sin embargo, el leer algo que no necesitamos compartir con otros para saber más, puede ser leer en la dimensión de lo que ya sabemos (la zona real de aprendizaje, según Vigotaky); y, en ese caso, lo que ocurre no es un aprendizaje nuevo, es solo ampliar lo que ya conocemos. La lectura intencionada, en la cual es necesaria la participación docente (o de otros estudiantes con más experiencia), debe se diseñada para que ocurra estimulando los procesos que permiten apropiarse de la zona próxima del conocer. Esta posibilitará ampliar el saber. El dilema está, en que como docentes, solicitamos -no pocas veces- que el alumno lea algo nuevo que está más en la zona lejana del conocer, que en la próxima. En este caso, aún con la intervención del docente le será díficil (lo más probable es que sea imposible) que llegue a tener un adecuado aprendizaje de lo que solicita leer.
María Victoria
María Victoria S. • La lectura y la escritura brindan la posibilidad a cualquier individuo de ejercer tanto sus derechos, como sus deberes. Esta libre participacion de los individuos los incluye, los toma en cuenta. En este sentido estaríamos hablando de la lectura y la escritura para la inclusión.
Yaneth
Yaneth L. • Ricardo, estoy muy de acuerdo contigo cuando afirmas que se deben tener en cuenta las experiencias previas, además del necesario acompañamiento del docente o tutor. A veces olvidamos dar un tiempo (o simplemente no tenemos de dónde darlo) para conocer la historia de nuestros estudiantes como lectores y escritores. Acercarse a esas experiencias nos brinda la posibilidad de conectar lo que queremos hacer con lo que ellos ya saben o han vivido, y a ellos les permite reflexionar sobre su propio proceso. No solo juega la reflexión sino también el elemento afectivo, que con mucha frecuencia logra la conexión con la lectura y la escritura que estamos buscando. En apariencia tal vez esto no se relacione con la inclusión, sin embargo, para muchos jóvenes que se han sentido "excluidos" del grupo de lectores y escritores es muy importante el re-conocerse en estas prácticas y así reconciliarse con ellas al encontrarles sentido y, como dije antes, entenderlas como prácticas vivas, relacionadas no solo con su quehacer académico sino con su cotidianidad y su lugar como sujetos de derechos.
Martha Lucía
Martha Lucía S. • La autora desde el contexto del Perú hace valiosos aportes sobre el tema de la inclusión, visto desde el lenguaje y el poder en la universidad peruana. En la página 113 del libro, escribe un aparte que se llama: Tensiones en el Aprendizaje de la escritura académica
Zavala, Virginia & Córdova, Gavina. (2010). Decir y callar.Lenguaje, equidad y poder en la universidad peruana. Pontificia Universidad Católica del Perú.
Como es un estudio de caso, ella analiza cómo ven los estudiantes sus propios procesos de escritura académica. Creo que es un punto vital que a veces desconocemos en las investigaciones, nuestros estudiantes.
Con dicha referencia lo encuentran completo en PDF en geogle
Jairo Alberto
Jairo Alberto G. • Buscando una definición de inclusión social desde los escenarios de la lectura y la escritura hemos podido observar varias aproximaciones. Desde la concepción de inclusión como la realización de los derechos y deberes del sujeto orientados a la permanente apertura de su participación en sociedad (Profesora Yaneth); en ese mismo sentido, la profesora Maria Victoria nos comenta que son precisamente la lectura y la escritura los vehículos de la inclusión social.
Desde otra perspectiva, pero en el mismo orden de ideas, desde Chile el profesor Ricardo nos hace ver lo importante que es prestar verdadera atención a las prácticas de lectura y escritura como una vía de acercarnos a las realidades de nuestros estudiantes, también como una forma de inclusión.
Más recientemente, la profesora Lucia, quien es la gestora de este espacio, nos aporta un importante texto de Zavala y Córdova. En él encontramos el resultado de una experiencia peruana muy cercana a la idea que nos transmite el profesor de chile. (El texto en archivo pdf que la profesora Lucia nos invita a revisar se encuentra en esta dirección: http://bit.ly/fepuc-decircallar ) Es en realidad un diálogo muy enriquecedor.
Hasta este punto, encontramos que definir la inclusión social en el marco de la lectura y la escritura, promueve perspectivas que convergen y obligan a ir considerando precisamente la idea de nuestro Encuentro en septiembre: La lectura y la escritura PARA la inclusión social.
¿Qué otra idea nos "asalta" al hacer este acercamiento? Seguro existen posibilidades puntuales desde otros escenarios, en los que la lectura y la escritura son protagonistas o instrumentos.
¡Participemos!, ¡invitemos a participar! Podemos hacerlo con textos cortos, con enlaces a reflexiones e incluso con referencias interesantes.
Sigue abierto el diálogo.
Gladys Stella
Gladys Stella L. • De acuerdo con los participantes en el foro: un buen porcentaje de estudiantes quedan "excluidos" porque sus prácticas de lectura y de escritura no les permiten acceder y participar con propiedad no sólo en la comunidad académica sino en su contexto social. Quisiera insistir en el llamado a todos los profesores, no solamente a los del área de lenguas, a que nos ocupemos de orientar, acompañar y realimentar las lectura y las escrituras de nuestros alumnos. Para ello, tenemos que diseñar actividades que hagan de la lectura y la escritura prácticas significativas, con sentido para ellos; que ellos sientan que involucrarse activamente en estas prácticas redunda en su propio beneficio porque los prepara para llegar a ser miembros de una comunidad y ciudadanos que pueden ejercer todos sus derechos.
Los invito, entonces, a que nos preparemos para participar en el Encuentro de Redlees –Red de lectura y de escritura en la educación superior- de septiembre de 2011, cuyo eje central será La lectura y la escritura para la inclusión social.
Mientras tanto, pueden visitar el portal de una Red que aboga por la igualdad de oportunidades y el respeto a la diversidad:
Visite el portal de Rediversia en el siguiente enlace: http://dintev.univalle.edu.co/rediversia/
Martha Lucía
Martha Lucía S. • Conversatorio3 “Concepto de inclusión social en el contexto de la lectura y la escritura”
La Escuela de Ciencias del Lenguaje, la Red de Lectura y Escritura en Educación Superior REDLEES- Nodo Suroccidente y el Grupo de Investigación Leer, Escribir y Pensar invita al Conversatorio, Presentación de experiencias de varias universidades, donde promueve la inclusión social a través de la lectura y la escritura a cargo de las profesoras
Gladys Zamudio –Universidad Santiago de Cali y Dora Nidia Medina-Universidad del Valle
De esta manera nos podemos ubicar en lo que plantea la educación superior sobre Universidad inclusiva, y esto se traduce en programas o acciones específicas dirigidas hacia las condiciones de acceso, mantenimiento y titulación. Por otra parte y a manera de ejemplo revisar una de las propuestas dirigidas a la población sorda que aborda específicamente el asunto de la lectura y la escritura.
Convocamos a los docentes, investigadores, directivos profesionales y estudiantes a participar en los conversatorios, como preparación para el V Encuentro Nacional y IV Internacional de la Red de Lectura y Escritura en Educación Superior, que se realizará del 27 al 29 de septiembre de 2012 en Bogotá.
Fecha: lunes 21 de noviembre de 2011
Hora: 4:00 p.m.
Lugar: Escuela de Ciencias del Lenguaje- Salón 3007
Mayores informes
Martha Lucía Salamanca
salamancamartha@gmail.com
Comunicación-REDLEES- Nodo Suroccidente
Blogs-REDLEES NODO SUROCCIDENTE
http://encuentrosnodosuroccidente.blogspot.com/
Olga Lucía
Olga Lucía S. • Quiero referirme al término inclusión y su relación con la educación, debido a que actualmente la Fundación Universitaria Monserrate participa en un proyecto denominado “Una educación inclusiva en la formación inicial de docentes”.
Parto de la idea de inclusión como condición social de derecho que no priva ni discrimina a ninguna persona a ser, vivir y acceder a la sociedad y a la cultura. Esta idea desde el plano político y social genera un sinnúmero de posibilidades de análisis y de reflexiones y está relacionada con los términos de equidad, justicia social, calidad de vida, entre otros. Por mi interés personal, voy a centrarme en la inclusión en educación.
En el contexto educativo, la inclusión en el país ha venido sufriendo algunas transformaciones afectadas por las declaraciones internacionales, la constitución nacional, los planes de desarrollo educativo del país y las discusiones globales en relación con los derechos, la globalización y la dignidad humana. Por ello el tema de la diferencia se ha tratado desde distintas perspectivas:
La primera idea resulta de ver la diferencia como discapacidad, necesidad especial y hasta enfermedad, lo que lleva a la agrupación de los sujetos “diferentes” en fundaciones, centros y casas de atención especial, según las discapacidades físicas, cognitivas, sicológicas. Esta perspectiva lleva a un trato excluyente, a ver el aislamiento como una ventaja a la hora de suplir sus necesidades, de cierta manera las particularidades de los sujetos hacen que sean discriminados y en algunos casos no son considerados como personas de derecho. Aquí la diferencia es una limitación. La atención de esta población se encomienda a docentes especializados en discapacidades o limitaciones de aprendizaje.
La segunda idea propone la posibilidad de incluir a todos los niños, niñas y jóvenes con condiciones de discapacidad al aula regular y a las dinámicas de la escuela, en esta perspectiva se busca hacer de la escuela un espacio de integración pero que exige por parte de los niños, niñas y jóvenes la adaptación a este contexto, aparecen en este ambiente otras diferencias, además por la situación social del país, se empiezan a considerar nuevos grupos de necesidades educativas especiales como la población desplazada.
La tercera idea propone la inclusión como una posibilidad de construcción de sociedad donde todos tenemos derecho a participar, la escuela es la que se adapta a las necesidades de los estudiantes, es la escuela para todos en los que no solo la discapacidad, las necesidades educativas especiales son las que nos hace diferentes, es que por principio todos somos únicos y distintos, es así como la discapacidad no es una limitación sino una oportunidad de desarrollo, es importante no confundir la inclusión como cobertura, la inclusión es una postura desde la diferencia, una oportunidad de construcción con otros desde la diferencia, una oposición a la homogenización y una apuesta por la equidad y justicia social.
Aunque el proyecto está centrado a la formación de docentes para la inclusión educativa, en el tema de lectura y escritura, se han dejado como asuntos interesantes para la discusión:
¿Todos deben saber y aprender a leer y escribir de la misma manera?,¿ son los procesos de escritura y de lectura indicadores justos para recibir a los estudiantes a las instituciones en cualquier nivel?¿Qué se busca con las pruebas de estado a nivel de lectura y escritura? ¿Quién pasa por todos los niveles educativos aprende a leer y escribir? ¿Desde dónde se definen los mínimos de lectura y escritura?, ¿qué tan flexibles son los criterios de evaluación en lectura y escritura en relación con las diferencias de los sujetos?
Gladys Stella
Gladys Stella L. • Es hora de que los docentes universitarios nos ocupemos de propiciar en las aulas situaciones de lectura y de escritura que hagan que todos los estudiantes se sientan realmente incluidos. Usualmente cuando se habla de "inclusión social y educativa", muchos tienden a pensar que no es un asunto que nos compete a todos, pero lo que sucede es que no somos conscientes de que el estudiante que llega a la universidad no viene realmente preparado para ingresar a una comunidad académica que es nueva para él. De esta manera, comenzamos a exigirles prácticas de lectura y de escritura que no hacen parte de sus experiencias previas y no les ofrecemos ningún tipo de orientación ni de realimentación par que puedan asumirlas con propiedad.
Como lo han mencionado lo participantes en el foro, tenemos que conocer mejor a nuestros estudiantes para poder partir de lo que ellos sí saben y así orientarlos para que comiencen a construir nuevos conocimientos y comiencen poco a poco a hacerse miembros de esa nueva cultura académica y no sentirse exluidos.
Guillermo
Guillermo H. • En principio, me llamó la atención el mismo término "inclusión". Pensé que debía existir un término que diera cuenta de esta clase de palabras, es decir, de las palabras que según su significado implicara el significado de otras. Encontré el nombre, muy común para todos, antónimas¡ Existen al menos tres tipos de antónimos según la relación de oposición que se establezcan entre dos palabras. Pensé... en qué tipo de relación caería la palabra "inclusión", acaso en la de "complementariedad?, acaso en la de reciprocidad? o acaso en la relación de antonomia absoluta. Opté por quedarme con la segunda, después de una breve reflexión. Consideré que el par "inclusión-exclusión" mantiene una relación de reciprocidad por cuanto ambos términos se corresponden. Y aquí otro interrogante: ¡Qué es la correspondencia? Pues buscando aquí y allá encontré una definición en el campo de las matemáticas que puedo asumir aquí, sin mayores inconvenientes: "correspondencia en que a cada elemento del primer conjunto corresponde inequívocamente un elemento del segundo". La reciprocidad, según mi opinión, y con base en estas definiciones, hace que al enunciarse la palabra "inclusión" se piense directamente, sin mediación alguna, en la palabra "exclusión". Si transferimos esta palabra al campo educactivo, y hablamos de inclusión, nos enteramos, de entrada, que en educación existe la exclusión. He ahí la correspodencia: si hablamos, si reflexionamos, si nos ocupamos de la inclusión es porque precisamente existe la exclusión.
Estas reflexiones me llevaron a considerar otra: la de la inclusión a través de la lectura y la escritura. Lo primero que pensé es que el profesor tiene un gran compromiso social, no sólo académico o intelecual con el estudiante. Enseñar a leer o a escribir a un niño es brindarle las herramientas para que pueda acceder a la cultura, al conocimiento, al descubrimiento del mundo, a la ciencia; es incluirlo en el mundo de la vida pero con herramientas que le ayuden a leer, interpretar y a comprender la cultura como un texto en el que está inmersa su vida. Por eso creo que si como profesores no contribuimos a que esto sea posible, estamos excluyendo, desde nuestras aulas, al niño, al joven, al estudiante que no tendrá la oportunidad de una inclusión efectiva en la sociedad en lo académico, en lo profeisonal y en lo personal.
Liliana
Liliana S. • Indiscutiblemente cuando se hace referencia a la inclusión social es porque hay exclusión, dos términos que se deben trabajar en el mismo plano semántico. ¿Qué entendemos por inclusión? En el marco de las políticas públicas, la inclusión se ha definido como: “una actitud que engloba el escuchar, dialogar, participar, cooperar, preguntar, confiar, aceptar y acoger las necesidades de la diversidad. Concretamente tiene que ver con las personas, en este caso, las personas con discapacidad, pero se refiere a las personas en toda su diversidad. El incluir implica el dejar participar y decidir a otros que no han sido tomados en cuenta” (MEN). Por otro lado, la inclusión social se ha visto desde tres miradas: la primera está asociada a la participación de las poblaciones vulnerables en el sistema; la segunda está estrechamente relacionada con los indicadores de pobreza y la última está orientada a los programas de cobertura a nivel de social y educativo. En el contexto de la educación no podemos seguir abordando la inclusión como un problema de cobertura, indicadores, logros, competencias, entre otros aspectos, dado que se constituyen en estándares que “idealizan” lo educativo, pero que en la práctica no corresponden con las realidades de la Escuela.
Desde esta perspectiva, ¿cómo podemos poner en diálogo la lectura y la escritura en el marco de la inclusión social? Particularmente considero que hay que reconocer el aula de clase como un escenario heterogéneo que confluyen una multiplicidad de actores y de saberes; que se diferencian entre sí por: su visión de mundo, ritmos de aprendizaje, cultura, creencias, ideología, entre otros. Por ello, la enseñanza de los procesos lectoescriturales debe hacerse desde la diversidad de sus actores, por lo cual, no podemos seguir homogenizando las prácticas de enseñanza a través de programas curriculares, de metodologías uniformes y totalizantes desprovistas de significado para los sujetos de aprendizaje; igualmente se hace imperante recocer al estudiante como un actor activo y participativo de su proceso de aprendizaje.
En este contexto, debemos entender que el proceso de enseñanza y aprendizaje de los procesos lectoescriturales no solamente se dan en el marco del aula de clase, considerada en algunos casos como único espacio de aprendizaje; hay que ampliar los muros de la Escuela, es decir, tener en cuenta el contexto local y global en que está inmerso el estudiante. Y por último es importante incluir los nuevos lenguajes y formas de enseñanza, hago referencia a las tecnologías de la información y la comunicación.
Dejo abierta la discusión, ya que en este momento se me escapan algunos elementos que podrían aportar al tema que nos convoca "Cuando se habla de una lectura y escritura para la inclusión social, ¿qué se entiende por inclusión social?"
Yaneth
Yaneth L. • Qué enriquecedora esta charla! El concepto de inclusión, como se ve, es complejo y lo es mucho más, sacarlo del papel y llevarlo a las aulas. Creo que las preguntas que nos deja la profesora Olga Lucía son LAS preguntas que deberíamos hacernos. No solo los profesores de Lengua, pero en principio nosotros. Yo diría que no es "aunque" sea un proyecto de formación de docentes para la inclusión, sino justamente porque lo es, es que son tan pertinentes sus preguntas.
"¿Todos deben saber y aprender a leer y escribir de la misma manera?" Decimos que no, pero aparecen de inmediato las demás preguntas: ¿las evaluaciones (y no solo las pruebas masivas, excluyentes de por sí, también las de aula) permiten medir, acoger, entender las diferencias entre sujetos? Hasta ahora se ha avanzado muy poco en ese tema, la verdad. Espero que podamos seguir hablando de estas preguntas.
Una última cosa: las aulas inclusivas necesitan profesores que entiendan el concepto pero además que cuenten con las herramientas y recursos necesarios...
Martha Lucía
Martha Lucía S. • He querido retomar nuestras opiniones frente a la DISCUSIÓN y retomar algunos de los puntos que se ven con más claridad frente a la temática:podemos enriquecerla aún más:
*La lectura y la escritura para la inclusión no debe entenderse como un tema de nacimiento reciente.
*La inclusión es la posibilidad real y equitativa de ejercer derechos y deberes sin importar el grupo al que se pertenezca; así, a través de la libre participación se crea la inclusión.
*Al hablar de Inclusión en el campo de la educación, por correspondencia entendemos que también existe la exclusión. Pensar en la Inclusión a través de la lectura y la escritura es concebir estas prácticas como herramientas indispensables para que cada niña y niño pueda acceder a la cultura, al conocimiento y a la ciencia; para que tenga la oportunidad de interactuar efectivamente en la sociedad desde lo académico, lo profesional y lo personal.
*Es necesario contextualizarse en la discusión generada por la reforma a la Educación Superior y la necesidad de que la universidad se articule a la educación media para asegurar una formación más integral de los profesionales. Tienen una gran importancia la lectura y la escritura en la formación del docente –no sólo el de lenguaje, de ahí que se diga “sin exclusión de ningún área del conocimiento- que luego deberá llevar esas prácticas a sus estudiantes con el ánimo de desarrollar un pensamiento crítico, analítico y reflexivo que priorice la construcción de una sociedad equitativa e incluyente.
*Un elemento vital que se desconoce al hablar de inclusión, son los estudiantes y cómo sus concepciones sobre sus procesos de aprendizaje no son tenidos en cuenta en las aulas de clase. Reconocer la historia de los estudiantes como lectores y escritores permite relacionar sus experiencias previas con lo que se quiere enseñar, permite generar autorreflexión en los propios procesos de aprendizaje y dar sentido a la lectura y la escritura como prácticas relacionadas no sólo con la academia, sino también con su vida diaria y su papel como ciudadanos.
*La adquisición del conocimiento está íntimamente ligada a las experiencias previas de cada persona. Luego, el éxito de generar procesos de aprendizaje en cualquier área del conocimiento a partir de la lectura y sin la intervención de alguien que conozca la temática estudiada –docente, estudiante avanzado-, dependerá de las experiencias previas que en esa área del conocimiento haya tenido del aprendiz. Es necesario, pues, reconocer esas zonas de desarrollo próximo de cada uno de los estudiantes, de tal forma que las lecturas que buscan iniciar un aprendizaje tiendan un puente entre lo que el estudiante conoce y lo que debe conocer. De lo contrario, aun con la intervención del docente, difícilmente el estudiante tendrá un aprendizaje adecuado de lo que se le ha pedido que lea.
*Teniendo como contexto las políticas públicas, la inclusión a nivel educativo es considerada a partir de elementos como la cobertura, los indicadores y las competencias que buscan idealizar la educación con estándares que no se corresponden con las realidades de la escuela. Siendo el aula de clase un espacio en el que convergen diversos modos de ser, de pensar, de sentir y aprender, la escritura y la lectura deben enseñarse desde la diversidad y no a partir de currículos estandarizados.
*Es importante la inclusión de las nuevas tecnologías y los lenguajes y formas de aprendizaje que ellas implican.
Gladys Stella
Gladys Stella L. • Invito a los participantes en el foro a abrir el siguiente "link", en el que un profesor universitario renuncia a su cátedra porque sus estudiantes no pueden escribir ni siquiera un párrafo... Este puede ser un caso de "exclusión", directamente relacionado con la lectura y la escritura. ¿ustedes qué opinan?
http://www.caracol.com.co/noticias/actualidad/profesor-universitario-renuncia-porque-sus-alumnos-no-pueden-escribir-un-parrafo-correctamente/20111209/nota/1590103.aspx
Martha Lucía
Martha Lucía S. • Desde mi punto de vista, el caso de la lectura y la escritura se sale del contexto en el aula y se ubica en el tipo de sociedad que respiramos. O sea nuestros estudiantes reciben permanentemente discursos por todos los medios donde se desconoce el valor de los procesos de lectura y escritura en la construcción de ciudadanos, más humanos y respetuosos de nuestro planeta. Por ello, y haciendo un análisis superficial, no buscar cumplables en el aula, ni el profesor ni los estudiantes como responsables del porque los estudiantes no pueden escribir un párrafo. Y podríamos pensar el porqué una sociedad como la nuestra poco le interesa lectores y escritores críticos, de pronto, solo funcionales eso sí, que repitan la tarea....
Martha Lucía
Martha Lucía S. • Me gustaría compartir con ustedes los conceptos de E. Ferreiro sobre qué es un lector pleno, lo hace a través de una entrevista hecha por el el periódico la Nación. Porque, cuando hablamos de las dificultades que se presentan en las aulas, nosotros los docentes estamos involucrados en las concepciones que tenemos acerca de qué significa leer y escribir en un contexto.
La Nación:- En su libro "Pasado y presente de los verbos leer y escribir", usted habla de la importancia de formar lectores plenos. ¿Cómo se logra?
Ferreiro:- Es tiempo de que cada institución educativa (la escuela, la universidad, las academias) asuma los desafíos propios de la alfabetización que debe realizar con sus alumnos. Por ejemplo, yo trabajo en el nivel de posgrado y doctorado y en mi rol de profesora sigo alfabetizando. En muchas oportunidades los alumnos que llegan a mí se enfrentan por primera vez con textos arduos, como son los "papers", y trabajos de revistas especializadas. Mi función es enseñarles a saber leerlos. Como productores de textos, en muchos casos, es la primera vez que deben elaborar una tesis. No saben hacerlo y no tienen por qué saberlo. Entonces, tengo que enseñarles. Lo mismo deberán hacer la escuela y la universidad. No sirve de nada que la universidad le eche la culpa al secundario porque los estudiantes llegan sin saber producir monografías o que la enseñanza media responsabilice a la primaria. Asumamos cada educador su propia responsabilidad y ayudemos a los educandos a que encuentren nuevos sentidos a los verbos leer y escribir.
Entrevista con Emilia Ferreiro
Nota: "La escuela no forma buenos lectores" - Entrevista con Emilia Ferreiro
Autor de la nota: Agustina Lanusse
Medio: La Nación
Fecha: 14/04/2003
Libro: PASADO Y PRESENTE DE LOS VERBOS LEER Y ESCRIBIR
Autor del libro: Emilia Ferreiro
Elsa María
Elsa María O. • Hablar de la lectura y la escritura para la inclusión social, es hablar de una larga historia de poder y del poder de estas prácticas sociales, culturales y políticas; es hablar de sus lugares de control, de sus usos, clasificaciones, distribuciones, gestos, y toda una serie de creencias que han permitido construir socialmente las idea de escritura y lectura que tenemos hoy. La lectura y la escritura no son categorías invariantes, abstractas y universales, todo lo contrario, están profundamente ancladas a una visión de mundo particular –mundo occidental en este caso- permeada por principios epistemológicos socialmente construidos que imponen una visión para dominar y marginar. A ella acudimos todos los sujetos de la sociedad, pero sólo unos logran obtener éxito, los demás son excluidos, aunque la maquinaria liberal del lenguaje en su artificio de hacer saber, nos hace creer que todos somos sujetos soberanos de la lectura y la escritura y que ellas en sí mismas y por sí mismas permitirán mayor progreso, movilidad social y calidad de vida. A distancia de lo anterior, todos sabemos que no hay ninguna linealidad entre lectura-escritura y progreso y movilidad social, éstas prácticas no se entienden, ni se construyen sólo desde sí mismas, desde sus lógicas y gramática internas y asépticas; su importancia y fuerza viene dada desde el tensionante, conflictivo y sentido práctico que despliegan en la batalla cotidiana del mundo de la vida. Observemos como el fracaso escolar siempre se ha visto como fracaso del aprendizaje, en tanto que, problema del estudiante, posicionando ideológicamente la idea de que la escritura es un problema individual, por lo tanto, un problema cognitivo; situación que unida a un modelo depredador donde la competencia es el campo de luchas, tiene consecuencias sociales de un alto costo, que bien pueden resumirse en la palabra exclusión. Por esta vía, la escritura sufre igualmente un proceso de psicologización y cognitivización que la convierten más en un bien privado que en un derecho fundamental de todos los ciudadanos. En contraste con lo anterior, el valor de la escritura se construye, no de manera individual, sino, fundamentalmente de forma social, pues escribir implica relaciones entre lo que se habla, se escucha, se lee y se hace en el aula; por eso, ni el problema, ni la solución pueden ser de orden individual, sino de debe ser asociada a aspectos sociales de mayores dimensiones. Compañeros, colegas, considero muy importantes estos espacios de diálogo e interacción; es de alta conveniencia tematizar estos temas menos…